
CURSO 04: LE ECHE LA CULPA A DIOS. PERO, OLVIDE QUE DIOS SOLO ME DIO EXISTENCIA, AUTONOMIA, LICENCIA Y, LIBRE ADVEDRIO,
Iiii DEBO RETOMAR MI FE Y LOGRAR MI SALVACION!!!!
CONFERENCISTA Y COORDINADOR
Doctor Jairo Eisenhower Molina
QUE APRENDERAS EN ESTE CURSO:
No es el propósito de este Curso, adentrarnos en la temática cuasi-filosofal de “competir” en la construcción de un argumento más fuerte – por su convencimiento- respecto del siguiente interrogante ¿Dios es un quién? ¿O un qué? Pero, si resulta útil que empecemos desde cualquiera de esas dos posiciones, porque solo así, podremos contextualizar y, comprender, la circunstancia fáctica a la que nos vemos abocados a los desafíos del día a día.
Para quienes se identifican con la acepción de que Dios es un “Estado Mental”, les resultara –quizá- más “cómodo” auto complacerse justificando que todo pasa porque: “no sabía; nadie se lo dijo; eso no era para ella o para él; lo malo siempre es el previo de lo bueno; los tiempos de Dios son perfectos; todo se lo dejo a Dios; Etc. Y, para quienes se identifican con la acepción de que “Dios es un Quien”, tal vez en el mismo sentido, se auto complacen justificando que: “por encima de la voluntad de Dios no hay nada; Dios en amor; la justicia de Dios es sabia; el paso por la existencia terrenal no es más que una oportunidad que Dios nos da para purificar el alma y/o el espíritu, para después, lograr la dignidad y volver a la divinidad eterna de donde vinimos. Entre muchas otras.
Este Curso, se propone la misión de servir como puente de comunicación y/o punto de inflexión respecto de la conducta de la Justificación, al tiempo que, de la del Relativismo Puro; cabe decir aquí que, por estadísticas se tiene por sentado que la mayoría de los pensantes, estamos y, tal vez, interactuamos con nuestros semejantes, impregnados de un egocentrismo sectario, que nos sumerge en la creencia o estado mental de que somos portadores de la verdad absoluta, dejando de lado la “validez” de la posición ajena en este sentido y contexto. Sea pues, este Curso, la Oportunidad para que –de alguna manera- nos abramos al “mutuo disenso” respecto del insumo inevitable cuando de la acepción de un Dios se trata, como lo es la Fe; para de esta manera evitar la formación de conductas totalmente impertinentes producto de sesgos cognitivos conducentes a “fanatismos” atentatorios de una Adecuada Convivencia Humana.